DEBATE SOBRE EL PROCESO DE RATIFICACIÓN DEL TECE Y COMPARECENCIA DEL PRESIDENTE ADJUNTO SCHMIT EN LA COMISIÓN DE ASUNTOS CONSTITUCIONALES DEL PE
La Comisión del Parlamento Europeo de Asuntos Constitucionales (AFCO) dedicó
su reunión ordinaria del día 14 de junio a un debate entre sus miembros sobre el
futuro del proceso de ratificación del Tratado por el que se Establece una
Constitución para Europa (TECE). Este intercambio de opiniones es el paso previo
a la votación de una resolución de la AFCO en su próxima sesión del 12 de julio
una vez cuente con la posición fijada por los jefes de Estado y de Gobierno en el
próximo Consejo Europeo (16-17 de julio).
Frente a la postura mayoritaria de los miembros que asistieron a la reunión
extraordinaria de esta Comisión tras el referéndum francés y a la opinión
generalizada en el Pleno de junio -es decir, que el proceso de ratificación debía
continuar normalmente y en los plazos fijados- ninguno de los eurodiputados que
intervinieron ayer se mostró partidario de esta opción.
Las soluciones planteadas fueron varias y no respondían a una posición de grupo
político sino a opiniones personales de cada miembro:
1. Un proceso de ratificación ”a la carta” en la que cada Estado Miembro (EM)
decidiría si continuar el proceso o no y cuándo.
2. Continuar el proceso de ratificación, pero únicamente sobre la primera y
segunda parte. Lo que dio lugar a un debate sobre la posibilidad técnico-jurídica
de dividir el texto.
3. La reapertura de las negociaciones del TECE, existiendo diferentes propuestas:
a) En una nueva Convención: no con los anteriores miembros sino con los
representantes de los Parlamentos nacionales y europeo actuales.
b) A través de convenciones por EM que diesen mandatos de negociación a
los representantes de los gobiernos.
c) Una reapertura de las negociaciones ceñida a los aspectos novedosos de la
parte tercera. Esta solución implicaría solicitar una opinión del Tribunal de
Justicia sobre cuáles son estos aspectos.
4. La interrupción completa del proceso. En este punto algunos parlamentarios
indicaron que esta opción implicaría efectos indeseados para aquellos EM que
ya hayan ratificado o aquéllos que se encuentren en ese proceso. A mayores
se plantearon los problemas jurídicos derivados del principio de buena fe
contenido en la Convención de Viena sobre el Derecho de los Tratados.
5. Una Convención sobre el futuro de Europa y ya no sobre los Tratados.
La opción que, sin duda, contó con un mayor número de partidarios fue la
suspensión temporal del proceso reiniciándolo cuando el clima político fuese más
favorable a su aprobación y fijando una nueva fecha de referencia que sería el
inicio de la nueva legislatura del PE, 2009, cuando muchas de las disposiciones
institucionales contenidas en el Tratado entrarían en vigor.
En relación con las causas, cada miembro señaló también las posibles razones de
este rechazo indicando muchos de ellos la existencia de una nueva tendencia de
”altereuropeismo” paralela a la ”alterglobalización” que pondría en peligro el futuro
de Europa. Asimismo se constató que el voto negativo iba ligado en muchas
ocasiones a cuestiones políticas independientes del propio texto. Fueron entre
otras:
1. Una ampliación ”a demasiada velocidad”. Observación duramente contestada
por algunos representantes de los nuevos países
2. La separación entre el ciudadano y la ”elite política”.
3. El gran detalle de la parte tercera sobre políticas concretas que las ”fijaría a
perpetuidad” y que podría dar lugar a un análisis sesgado de las mismas.
A continuación intervino el Presidente-Delegado del Consejo, el Sr. Nicolas Schmit
que invitó a la Comisión AFCO a proponer nuevas ideas a la Presidencia para que
sean debatidas en el Consejo Europeo. El Sr. Schmit realizó una intervención muy
superficial de la que sólo caben destacar dos cuestiones:
1. La posibilidad de utilizar el debate actual para abrir un gran debate a escala
europea y que sea el germen de una ”opinión pública europea”
2. Su posición particular y de la Presidencia favorable a una suspensión temporal
del proceso de manera concertada y con márgenes de maniobrabilidad
suficientes para aquellos EM que se encuentran en un punto intermedio del
proceso.