- El informe identifica diez ámbitos específicos relativo a la gestión de la pandemia, en los que se puede mejorar a nivel europeo.
- La principal lección aprendida de la crisis es la necesidad de transformar las medidas de emergencia utilizadas en estructuras permanentes para estar mejor preparados para el futuro.
- En particular, el informe subraya la importancia de garantizar una respuesta sanitaria más eficaz ante futuras crisis, por lo que acentúa la puesta en marcha de la Unión Europea de la Salud.
Bruselas, 30 de junio de 2021. La Comisión Europea acaba de presentar una Comunicación sobre las primeras lecciones aprendidas durante estos dieciocho meses de pandemia de COVID-19, las cuales servirán para mejorar las actuaciones a escala nacional y de la UE. Esto ayudará a anticipar mejor los riesgos para la salud pública y a mejorar la planificación de contingencias, de modo que las respuestas conjuntas sean más rápidas y más eficaces a todos los niveles.
Se trata de diez lecciones centradas en aspectos que es imprescindible perfeccionar y otros que admiten mejoras en el futuro. No son mejorar exhaustivas, sino una primera instantánea de lo que la UE debe hacer en beneficio de todos los europeos:
- Para lograr una detección más rápida y mejores respuestas, es necesario establecer una sólida vigilancia sanitaria a nivel mundial y un sistema europeo mejorado de recopilación de información sobre pandemias. La UE debe liderar los esfuerzos por diseñar un nuevo sistema de vigilancia mundial sólido basado en datos comparables. En 2021 se pondrá en marcha un sistema europeo de recopilación de información sobre pandemias nuevo y mejorado.
- Un asesoramiento científico más claro y coordinado facilitaría la comunicación pública y las decisiones en materia de actuación. Para finales de 2021, la UE debería nombrar a un responsable europeo de epidemiología y establecer la estructura de gobernanza correspondiente.
- Una mayor preparación requiere inversiones, controles y revisiones constantes. La Comisión Europea debe elaborar anualmente un informe sobre el grado de preparación.
- Las herramientas de emergencia deben estar disponibles más rápidamente y ser más fáciles de activar. La UE debe establecer un marco para la activación de un estado de excepción por pandemia a nivel de la UE, así como un conjunto de herramientas para situaciones de crisis.
- Las medidas coordinadas deben convertirse en un acto reflejo para Europa. La Unión Europea de la Salud debe adoptarse rápidamente, antes de finales de año, y es imprescindible reforzar la coordinación y los métodos de trabajo entre las instituciones.
- Para garantizar el flujo de equipos y medicamentos críticos, necesitamos asociaciones público-privadas y cadenas de suministro más sólidas. A principios de 2022, a más tardar, debería estar operativa una Autoridad Europea de Preparación y Respuesta ante Emergencias Sanitarias (HERA); asimismo, debería crearse un proyecto importante de interés común europeo en materia de salud lo antes posible a fin de lograr una innovación de vanguardia en materia de medicamentos. La reserva EU FAB debe garantizar que la UE tenga una capacidad activable en cualquier momento suficiente para producir entre 500 y 700 millones de dosis de vacunas al año, y que la mitad de tales dosis estén listas en los primeros seis meses de la pandemia.
- Para que la investigación clínica sea más rápida, más amplia y más eficaz, es esencial contar con un enfoque paneuropeo. Debe crearse una plataforma de la UE a gran escala para ensayos clínicos multicéntricos.
- La capacidad para hacer frente a una pandemia depende de la existencia de inversiones continuas y crecientes en los sistemas sanitarios. Es necesario apoyar a los Estados miembros para que, en el marco de sus inversiones en recuperación y resiliencia, aumenten la resiliencia general de los sistemas de asistencia sanitaria.
- Para Europa, la prevención, preparación y respuesta ante pandemias es una prioridad global. La UE debe seguir liderando la respuesta mundial, en particular a través del Mecanismo COVAX, y continuar la mejora de la arquitectura mundial de seguridad sanitaria protagonizando el refuerzo de la Organización Mundial de la Salud. También deben establecerse asociaciones de preparación frente a pandemias con socios clave.
- Ha de desarrollarse un enfoque más coordinado y sofisticado para combatir la mala información y la desinformación.
Próximos pasos
Este informe sobre las primeras lecciones aprendidas de la pandemia de COVID-19 se presentará al Parlamento Europeo y al Consejo de la Unión Europea y, en el segundo semestre de 2021, la Comisión realizará un seguimiento de los resultados concretos obtenidos.
Contexto
Desde el momento en que comenzó la crisis, la UE comenzó a desarrollar una amplia gama de respuestas en materia de política sanitaria, que se manifestó, por ejemplo, en el enfoque común en materia de vacunas adoptado mediante la Estrategia de Vacunas de la UE y en iniciativas adoptadas en otras políticas. La iniciativa de los corredores verdes permitió que se mantuviera el flujo de alimentos y medicamentos en todo el mercado interior. El enfoque común a la hora de evaluar las tasas de infección en diferentes regiones hizo que las pruebas y la cuarentena fueran mucho más uniformes. Y más recientemente, se acordaron y aplicaron en tiempo récord los Certificados COVID Digitales de la UE, allanando así el camino para la reanudación segura del turismo y de los viajes desde este mismo verano. Al mismo tiempo, la UE tomó medidas decisivas para abordar las consecuencias económicas de la pandemia, basándose en gran medida en la experiencia y las disposiciones adoptadas para hacer frente a retos y crisis anteriores en materia económica y financiera.
Sin embargo, estos éxitos no ocultan las dificultades que se tuvieron que afrontar, especialmente por lo que se refiere al aumento de las capacidades de fabricación y producción, debido en parte a que no existía un enfoque integrado permanente en materia de investigación, desarrollo y producción, lo que ralentizó la disponibilidad inicial de vacunas. Aunque ya se ha abordado esta cuestión, se necesitan soluciones a más largo plazo a fin de mitigar acontecimientos negativos o crisis en materia de salud en el futuro.
Fuente: Comisión Europea
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