El Parlamento Europeo adoptó en segunda lectura el pasado día 23 una propuesta de compromiso, elaborada por la eurodiputada Corien Wortmann – Kool (PPE, Holanda) sobre propuesta de Directiva relativa a la contaminación producida por buques y la introducción de sanciones más estrictas, también de carácter penal, por infracciones y el vertido ilegal de hidrocarburos o sustancias contaminantes.

El Parlamento Europeo adoptó en segunda lectura el pasado día 23 una propuesta de compromiso, elaborada por la eurodiputada Corien Wortmann – Kool (PPE, Holanda) sobre propuesta de Directiva relativa a la contaminación producida por buques y la introducción de sanciones más estrictas, también de carácter penal, por infracciones y el vertido ilegal de hidrocarburos o sustancias contaminantes.


Como consecuencia del acuerdo, los vertidos contaminantes serán considerados infracciones si han sido llevados a cabo de manera intencionada, por imprudencia temeraria o negligencia grave.  Además, estos vertidos al mar serán considerados actos delictivos y, como tal, sujetos a sanciones penales (que pueden ir hasta la pena de privación de libertad), de acuerdo con la Decisión marco complementaria a esta Directiva, y que será adaptada por el Consejo en los próximos meses.


En concreto, esta Decisión marco precisa los delitos y las sanciones correspondientes a los mismos en caso de infracción de las normas contra la contaminación de buques. La necesidad de elaborar esta Decisión marco complementaria está motivada por el hecho de que la Directiva sobre contaminación marítima se encuadra dentro del primer pilar (comunitario) y, como tal, los miembros del Consejo no aceptaron que contuviera sanciones penales, que se consideran más propias de textos pertenecientes a tercer pilar (intergubernamental).


El compromiso impulsado por el Parlamento se acerca por tanto a las posiciones defendidas por España.


Con la adopción de este texto de compromiso se concilian también las posturas del Parlamento y del Consejo sobre la creación de un servicio de guardacostas europeo, antigua demanda del Parlamento Europeo desde la catástrofe medioambiental provocada por el petrolero Prestige, que naufragó en noviembre de 2002. En concreto, el Parlamento solicita a la Comisión que elabore, antes del fin de 2006, un estudio de costes y beneficios sobre la creación y funcionamiento de un servicio de guardacostas a nivel comunitario, estudio que, en su caso, podría servir de base a una futura propuesta de la Comisión para la creación de dicho servicio de guardacostas.


Finalmente, el texto de compromiso implica también el refuerzo del papel de la Agencia Europea de Seguridad Marítima, que implica que la AESM podría asistir a los Estados miembros mediante vigilancia y control por satélite para evitar las descargas ilegales. Además, la Agencia asistiría también a la Comisión en la implementación de la Directiva, por ejemplo, mediante visitas a los Estados miembros para controlar su cumplimiento.
 



La Directiva será de obligado cumplimiento dentro de año y medio.