Los días 19 y 20 de mayo se reunieron en la localidad de Bergen (Noruega), los ministros responsables de la Educación Superior en el contexto del denominado Proceso de Bolonia, cuyo objetivo principal es la consagración del Espacio Europeo de Educación Superior para el 2010. En total, 45 Estados han participado en esta conferencia, que se convierte en el cuarto encuentro tras las citas en Bolonia en 1999, Praga en 2001 y Berlín en 2003. Londres será la próxima ciudad que acogerá la conferencia en 2007.

Los días 19 y 20 de mayo se reunieron en la localidad de Bergen (Noruega), los ministros responsables de la Educación Superior en el contexto del denominado Proceso de Bolonia, cuyo objetivo principal es la consagración del Espacio Europeo de Educación Superior para el 2010. En total, 45 Estados han participado en esta conferencia, que se convierte en el cuarto encuentro tras las citas en Bolonia en 1999, Praga en 2001 y Berlín en 2003. Londres será la próxima ciudad que acogerá la conferencia en 2007.


Teniendo como punto de partida un informe de balance a medio camino realizado por el Grupo de Seguimiento, Bergen ha constatado los importantes avances logrados en las tres áreas prioritarias analizadas en el citado informe y se ha mostrado positivo en cuanto al establecimiento del Espacio Europeo de Educación Superior de aquí al 2010. Las conclusiones de los ministros se han cristalizado en un comunicado que intenta responder a la siguiente pregunta:


¿Cuáles son  esas 3 áreas prioritarias?


1.-La Conferencia de Ministros ha constatado que el sistema de titulaciones basado en dos grandes ciclos creado en Bolonia -grado y postgrado – está siendo ampliamente aplicado por la mayoría de los Estados miembros del Proceso de Bolonia . Los ministros han asimismo adoptado el denominado Marco Europeo de Cualificaciones para la Educación Superior basado en tres ciclos y centrado en el establecimiento de un sistema de referencias e indicadores comunes para cada ciclo y para el sistema de créditos. Adoptando este Marco de Cualificaciones, los responsables de la educación superior pretenden favorecer la movilidad y el reconocimiento de títulos en Europa, exigiendo además a los Estados participantes la elaboración de Marcos nacionales compatibles.


Asimismo este Marco Europeo de Cualificaciones converge con el proyecto de la Comisión Europea para la adopción en 2006 de un Marco Europeo de Cualificaciones para el aprendizaje a lo largo de la vida  (concebido como respuesta a la petición de la Cumbre de Primavera de marzo de 2005).


2.-Cómo asegurar la calidad de la enseñanza
Los ministros han adoptado una serie de indicadores europeos comunes para asegurar la calidad de la enseñanza superior, que deberán ser aplicados tanto por las propias Universidades como por las Agencias nacionales dedicadas a tal fin. Asimismo se ha reforzado la idea entorno a la creación de un Registro Oficial a nivel europeo, nexo común de todas las Agencias nacionales y que asegure la independencia de las mismas.


3.-El reconocimiento de títulos y periodos de estudio
La Convención de Lisboa dedicada al reconocimiento de títulos ha sido ratificada por casi todos los Estados participantes en Bolonia. En Bergen se pide la ratificación inmediata de dicha convención a aquellos estados que todavía no lo hayan hecho, favoreciendo de esta forma la eliminación de obstáculos a la movilidad.


Los participantes en este encuentro han exigido un mayor esfuerzo común para incentivar la investigación en los centros de enseñanza superior, acercándonos a los niveles estadounidenses y japoneses. Mejorando la competitividad y atrayendo a más investigadores a Europa, el modelo de calidad europeo puede llegar a realizarse en los próximos años. El comisario responsable de la Educación, Jan Figel constató en su discurso de apertura que en la Unión Europea existe 5.5 investigadores cada 1000 trabajadores, mientras que en Estados Unidos ese nivel asciende a 9.0 y en Japón a 9.7.


Finalmente, los ministros han subrayado la necesidad de impulsar los sistemas europeos de doctorados, mejorando la transparencia y el posterior acceso al mercado laboral tanto de estudiantes como de investigadores. Reforzar la dimensión internacional de la cooperación dentro del Espacio Europeo de Educación Superior, así como una nueva asociación entre gobiernos y universidades basado en la buena gobernanza, la responsabilidad y la autonomía de los actores, han sido otros aspectos destacados.