La Comisión Europea presentó el pasado 12 de abril “las líneas directrices integradas para el crecimiento y el empleo”, con las cuales se pretende relanzar la economía y el empleo en el conjunto de la Unión Europea como paso necesario para cumplir los objetivos previstos en la Estrategia de Lisboa, cuyo relanzamiento ha sido el centro del debate en la pasada Cumbre de Primavera.

La Comisión Europea presentó el pasado 12 de abril “las líneas directrices integradas para el crecimiento y el empleo”, con las cuales se pretende relanzar la economía y el empleo en el conjunto de la Unión Europea como paso necesario para cumplir los objetivos previstos en la Estrategia de Lisboa, cuyo relanzamiento ha sido el centro del debate en la pasada Cumbre de Primavera.


Este proyecto trienal (2005-2008) lanzado por la Comisión Europea se dirigió a los Estados miembros para que de esta forma tengan las bases necesarias para la realización de sus programas nacionales de reforma. Un documento que hace hincapié principalmente en las prioridades siguientes:


1.-Medidas macroeconómicas para favorecer el crecimiento y el empleo y asegurar la estabilidad económica, dinamizando la zona euro.


2.-Medidas microeconómicas que conviertan a Europa en un lugar atractivo para los inversores, y trabajadores, mejorando la situación de las Pymes, del conocimiento y de la innovación.


3.-Prioridades en el empleo,  políticas que persigan el pleno empleo, la calidad y productividad del trabajo, la mejora de los recursos humanos y que facilite la incorporación al trabajo de los jóvenes.


Ahora, la Comisión ha publicado un documento de trabajo en el que detalla de forma más práctica los pasos a seguir para la elaboración de dichos programas de reforma nacionales. La Comisión exige a los Estados miembros que elaboren un documento breve capaz de aglutinar las líneas directrices integradas en una estrategia global de tres años que dé respuestas políticas a las prioridades mencionadas anteriormente. Un proceso de diálogo con los Estados tendrá lugar en los próximos meses a través de encuentros bilaterales.


El plazo dado por la Comisión para la elaboración de estos programas nacionales es el 15 de octubre de 2005. Después estos programas deberán ser analizados por la propia Comisión para determinar  si su contenido se ajusta a las directrices. Finalmente un documento general será presentado por la Comisión en enero de 2006.