La Comisión Europea acaba de publicar un informe en el que se analizan los progresos realizados en la Unión Europea en el ámbito de la Educación y la Formación dentro de los objetivos de la Estrategia de Lisboa.

La Comisión Europea acaba de publicar un informe en el que se analizan los progresos realizados en la Unión Europea en el ámbito de la Educación y la Formación dentro de los objetivos de la Estrategia de Lisboa.


Basándose en 29 indicadores identificados por expertos de los países participantes, la Comisión ha hecho un análisis de la situación global de los sistemas educativos de la Unión Europea en el marco de la estrategia definida en la Cumbre de Lisboa, que persigue el objetivo general de convertir a Europa en la economía más competitiva del mundo en el año 2010. Es por eso que para alcanzar este objetivo, la educación y la formación son dos ámbitos esenciales que deben reforzarse para lograr que Europa se convierta en la “Europa del conocimiento” con los mejores sistemas educativos a escala mundial.


De esta forma se han identificado tres grandes categorías prioritarias, las cuales afectan a la calidad de los sistemas educativos, al acceso a los mismos y finalmente a la necesidad de su apertura al mundo entero.


Las conclusiones de este informe según los distintos indicadores utilizados son las siguientes:


1.-La mejora de la calidad del cuerpo de profesores y formadores
La Comisión llama la atención de un hecho creciente: el envejecimiento de los profesores en la Unión Europea. Los datos son esclarecedores y así en Suecia y Alemania más del 40% del profesorado supera la edad de 50 años. Por eso se hace una llamada urgente a los Estados miembros para que lleven a cabo medidas eficaces que hagan frente a la demanda de más de un millón de profesores para el período 2005-2010 para satisfacer tal necesidad.


2.-Mejorar los conocimientos para lograr una sociedad del conocimiento plena
En 2003, la tasa de paro de la Europa de los 15 era del 12.6% para aquellos ciudadanos con una formación inferior a la formación secundaria, mientras que para aquellos que gozaban de educación secundaria completa, la tasa bajaba al 9.7%. Este dato demuestra que la participación activa del ciudadano en los sistemas de educación secundarios favorece al conjunto de la economía europea.
Otro dato importante viene dado por los resultados del estudio PISA 2003 en varias áreas de aprendizaje, tales como la capacidad de lectura, las matemáticas y las ciencias. En los tres ámbitos Finlandia se encuentra a la cabeza de los países europeos con mejores resultados. Holanda, Dinamarca e Irlanda se sitúan también en puestos relevantes. Como ejemplo, el porcentaje de bajo rendimiento en lectura alcanzado por Finlandia es de tan sólo 5.7%, mientras que la media europea de los 16 Estados miembros cuyos resultados entre 2000 y 2003 pueden ser comparados alcanza el 19.8% (lejos pues del objetivo del 15.5% previsto para el 2010).
En cuanto al cumplimiento íntegro de los estudios secundarios, la tasa de la Europa de los 25 es del 76.4% en 2004 (lejos también del objetivo del 85% para el 2010). Eslovaquia, la República Checa y Eslovenia se sitúan a la cabeza con índices medios del 91% de estudiantes.


3.-Aumentar el número de estudiantes de matemáticas, ciencias y estudios técnicos
La Comisión constata que en estos ámbitos los objetivos de la Unión están prácticamente colmados, pero subraya el gravísimo problema de la fuga de cerebros europeos hacia otros países y el difícil acceso al mercado laboral de estos científicos.


4.-Mejor uso de los recursos
El gasto público en educación aumenta globalmente cada año, pero de manera muy limitada, siendo Dinamarca y Suecia los países que más destinan a la política educativa. Es destacado también el esfuerzo realizado por los nuevos Estados miembros. Sin embargo el gasto o financiación privada es claramente inferior al de Estados Unidos y Japón. Muy pocos países de la Unión Europea superan el umbral del 1% en inversión. Además la inversión de las empresas en la formación continua de sus trabajadores es del 2.3% del gasto empresarial medio en costes laborales en la Europa ampliada en datos de 1999, mientras en países como Suecia, Holanda, Dinamarca o Reino Unido se supera el 3%.


5.-Inclusión social y participación activa de los ciudadanos
En el 2004, una media de 9.4% de adultos con edades comprendidas entre los 25 y 64 años en la Unión Europea de los 25 participaban en distintas actividades educativas y de formación, lejos una vez más del objetivo del 12.5% previsto para el 2010.


6.-Lograr que la enseñanza sea más atractiva para todos
Uno de los mayores desafíos de la Unión Europea consiste en reducir el número de estudiantes que abandonan los estudios de secundaria antes de haberlos finalizado. Si se quiere lograr el objetivo del 10% fijado para el 2010, los Estados deben trabajar conjuntamente para tomar las medidas necesarias que hagan reducir el actual 15.9% (en datos del 2004 y que afectan a los estudiantes de entre 18 y 24 años). Las reformas son necesarias y a este efecto se debe destacar el éxito de los cambios llevados a cabo en algunos Estados nuevos como es el caso de Polonia (con un 5.7%), la República Checa (6.1%) y Eslovaquia (7.1%).


7.-La mejora en el aprendizaje de las lenguas extranjeras
Se debe, según la Comisión mejorar el estudio de una segunda lengua extranjera en el conjunto de la Unión desde la educación primaria. El inglés sigue siendo la lengua extranjera mayoritariamente estudiada (46% de alumnos en la educación primaria y 91% en secundaria), seguido por el alemán y el francés.


8.-Favorecer la movilidad y la cooperación de estudiantes y profesores
El objetivo de lograr para el 2010 más de 3 millones de estudiantes Erasmus parece fácilmente alcanzable dado el importante éxito de este programa comunitario (en el curso académico 2003-2004 el incremento fue del 9.4%). Un aumento similar se ha producido en la movilidad de los profesores y en el programa Leonardo da Vinci.


9.-Necesidad de mejorar el acceso de los estudiantes y formadores a las nuevas tecnologías
A pesar de los esfuerzos de los últimos años, el acceso a las nuevas tecnologías sigue siendo una asignatura pendiente en la Unión Europea. La conexión a Internet en los colegios asciende al 70%, pero el número de alumnos por ordenador sigue estando a un nivel bajo.