LA COMISIÓN ADOPTA UN PLAN DE ACCIÓN CONTRA LAS ENFERMEDADES LIGADAS A LA POBREZA
La Comisión Europea ha adoptado recientemente un plan de acción para reforzar la lucha contra el VIH/SIDA, el paludismo y la tuberculosis en los países en desarrollo (COM(2005) 179 final). El documento elaborado por la Comisión se basa en el marco político europeo de octubre de 2004 relativo a las acciones exteriores destinadas a luchar contra el VIH/SIDA, el paludismo y la tuberculosis (COM(2004) 726 final) y propone una serie de acciones concretas para hacer frente a estas enfermedades que causan la muerte a 6 millones de personas cada año. Se trata de acciones poco costosas pero efectivas tales como la distribución de mosquiteros y anticonceptivos, así como el acceso gratuito a los servicios de consulta médica y orientación sobre el VIH. En colaboración con socios globales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), este plan pretende reforzar las redes regionales para promover el acceso a medicamentos seguros y a un precio asequible y apoyar nuevas investigaciones médicas sobre estas enfermedades.
Actualmente, la contribución de la UE a la lucha contra el SIDA, el paludismo y la tuberculosis, asciende a 239 millones de euros por año. Esta cantidad incluye una importante contribución al Fondo mundial para la lucha contra el VIH/SIDA, la tuberculosis y el paludismo (GFATM). Sin embargo, la Comisión considera que la financiación para luchar contra estas enfermedades es insuficiente y calcula que serian necesarios al menos 14.900 millones de dólares adicionales de aquí a 2007 para paliar los problemas de financiación. La Comisión advierte de que estas cifras sólo tienen en cuenta una parte de los recursos necesarios para reforzar los sistemas de salud de los países afectados (condición previa para lograr el desarrollo pues existe una estrecha relación entre crecimiento económico y salud de la población) y garantizar las inversiones adicionales necesarias en investigación.
La Comisión propone que la UE establezca un diálogo político con los países afectados para garantizar que las estrategias de lucha contra las tres enfermedades citadas tengan en cuenta la situación de ciertos grupos vulnerables (mujeres, huérfanos, toxicómanos, ancianos, refugiados, desplazados…) y aborden los problemas de rechazo social y discriminación que sufren los enfermos. Por otro lado, con objeto de reforzar la capacidad de estos países para luchar contra el SIDA, la tuberculosis y el paludismo, se propone una mayor cooperación entre los países europeos y los países en desarrollo en el ámbito de la investigación clínica, que contemple también una contribución a la formación de recursos humanos. Asimismo, debe apoyarse la mejora de los centros de ensayo clínico, la construcción de nuevas infraestructuras y el acceso de la población a una cobertura médica adecuada durante los ensayos clínicos.
El texto de la Comisión reafirma el apoyo a aquellos proyectos destinados a acelerar la puesta a punto de nuevas vacunas, medicamentos e instrumentos de diagnóstico. La Comisión fomentará la participación de los institutos de investigación de los países afectados por enfermedades endémicas en proyectos de investigación que cuenten con la colaboración de socios europeos.
Fármacos seguros y abordables
La Comisión pretende favorecer la transparencia en los precios de los productos farmacéuticos utilizados para luchar contra las tres enfermedades. Para ello, pedirá a los países en desarrollo que comuniquen el precio de los productos adquiridos en el marco de programas nacionales financiados por la UE y el Fondo mundial. Estos precios podrán ser consultados en el sitio web de la Comisión.
La Comisión se compromete igualmente a defender el respeto a los principios recogidos en la declaración de Doha de 2001 sobre Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (TRIPS en sus siglas en inglés) y la salud pública y en la decisión adoptada en agosto de 2003 por la OMC. De hecho, la Comisión Europea ya ha propuesto un reglamento para permitir a los fabricantes de medicamentos genéricos producir medicinas protegidas por patentes destinadas a ser exportadas hacia países con graves problemas sanitarios (COM(2004) 737). Esta propuesta desarrolla la citada decisión de agosto de 2003 que permite a las autoridades nacionales conceder este tipo de licencias de fabricación previo cumplimiento de una serie de requisitos (entre otras cosas debe garantizarse que estos medicamentos no sean reexportados hacia la UE).
Otro de los objetivos que persigue el plan de acción es reforzar – en cooperación con la OMS, la Agencia Europea para la Evaluación de Medicamentos y los Estados miembros – los organismos nacionales y regionales encargados de evaluar y autorizar la comercialización de productos farmacéuticos en los países afectados. La Comisión contribuirá a la puesta en marcha de mecanismos regionales de reconocimiento mutuo de autorizaciones de comercialización y a la creación de centros regionales especializados en crear regulaciones sobre producción, evaluación y autorización de medicamentos en los países que presentan un potencial en este campo como Brasil, Sudáfrica o Tailandia.
Incrementar los recursos humanos
La falta de personal cualificado compromete la eficacia de los servicios de prevención y tratamiento, por lo que la Comisión pretende, por medio de su apoyo a la Unión Africana y a la Nueva Asociación para el Desarrollo de África, incitar al personal sanitario a quedarse o a regresar a los países en desarrollo donde las necesidades son más acuciantes. Las inversiones en investigación, opina la Comisión, pueden contribuir también decisivamente a evitar la fuga de cerebros.
La Comisión se compromete a presentar en 2006 una estrategia para hacer frente a la falta de personal cualificado en el ámbito sanitario como contribución a la aplicación del plan de acción. Esta estrategia incluirá la adopción de un código ético europeo sobre contratación de personal sanitario procedente de países en desarrollo y la puesta en marcha de un sistema de compensación (por medio, por ejemplo, de un impuesto ligado a la contratación) destinado a corregir los efectos de la contratación de nacionales de países que sufren una carencia de personal sanitario cualificado.
Principios para una estrategia
Las estrategias de lucha contra las tres enfermedades a las que se refiere el plan de acción deben incluir acciones de información, prevención y tratamiento. La información y la prevención siguen siendo elementos cruciales de cualquier estrategia que pretenda contener el avance del VIH/SIDA, el paludismo y la tuberculosis. Las estrategias puestas en marcha por cada país deben también luchar contra la discriminación y proteger los derechos de los afectados que pertenecen a grupos de riesgo, tales como prostitutas, homosexuales, drogadictos y presos. Asimismo, las estrategias deben promover la igualdad de género y reflejar el hecho de que las mujeres a menudo tienen más posibilidades de contraer el VIH que los hombres. Debe enfatizarse también la responsabilidad del hombre en la prevención por medio de un comportamiento sexual responsable.
El cuidado y la atención proporcionados por la estructura familiar y comunitaria juega un papel importante a la hora de paliar las carencias de los sistemas sanitarios y este hecho debe tenerse en cuenta en las estrategias como una alternativa a, por ejemplo, el internamiento de huérfanos y niños vulnerables en general. Por último, es necesario mejorar la protección social de los afectados y sus familias y garantizar que la legislación defiende los derechos de viudas y huérfanos.
En 2008 y en 2010 la Comisión se ha comprometido a presentar informes detallados sobre la puesta en práctica, los resultados y la incidencia del plan de acción.