“LA AGRICULTURA DEL FUTURO: UN RETO PARA LOS JÓVENES AGRICULTORES”
El pasado 9 y 10 de mayo tuvo lugar en Luxemburgo una reunión informal del Consejo de Agricultura que estuvo enteramente dedicada al papel que jugarán los jóvenes agricultores en la agricultura del futuro. Los ministros de Agricultura de los Estados miembros se reunieron con representantes del Consejo Europeo de Jóvenes Agricultores (CEJA) y bajo el título “la agricultura del futuro: un reto para los jóvenes agricultores” se constituyeron cuatro grupos de trabajo sobre el acceso a la profesión, la imagen de la agricultura, formación e impacto de la evolución de la Política Agrícola Común (PAC).
El documento de trabajo preparado por la presidencia luxemburguesa recordaba que el progreso tecnológico lleva aparejado una reducción del número de explotaciones y un incremento del tamaño medio de las restantes. Hoy en día, los agricultores deben adaptarse continuamente a las demandas de los consumidores y prestar atención a la calidad y a la seguridad de los productos. Por su parte, el CEJA destacó que el 55% de los agricultores tienen más de 55 años y sólo un 8% de los agricultores europeos tienen menos de 35 años. Los ingresos proporcionados por la actividad agrícola no se corresponden a menudo con las expectativas de los jóvenes agricultores y la gestión de las explotaciones conlleva numerosas cargas administrativas y es complicada jurídicamente, por lo que los agricultores deben estar cada vez más preparados.
En relación con el acceso a la actividad agrícola, el ministro luxemburgués de Agricultura y presidente en ejercicio del Consejo de Agricultura, Fernand Boden, destacó que la última propuesta para la creación del nuevo Fondo Europeo Agrícola de Desarrollo Rural (FEADER) prevé mantener los 55.000 euros de ayuda a la instalación. El grupo de trabajo sobre esta cuestión señaló que es necesario apoyar la implantación de los jóvenes agricultores y al mismo tiempo mejorar sus ingresos. Si el sector agrícola quiere atraer a los jóvenes, es necesario mejorar las condiciones de vida de la población rural.
Por otro lado, para mejorar la imagen de la agricultura, los agricultores deben anticiparse a las demandas del mercado y actuar más como auténticos empresarios para luchar contra el estereotipo de agricultor subvencionado. Por lo que se refiere a formación, el grupo de trabajo concluyó que una buena educación general es tan importante como los conocimientos agrícolas y que para fomentar la innovación es necesario reforzar los vínculos entre investigadores y agricultores.
La reciente reforma del primer pilar de la PAC introdujo un régimen de pago único desvinculado del nivel de producción y condicionó la concesión de ayudas al cumplimiento de una serie de estándares medioambientales, de seguridad alimentaria y de bienestar animal. Aunque los jóvenes agricultores están aún preocupados por el impacto a medio plazo de estas medidas, son conscientes de la importancia de la “ecocondicionalidad” a la hora de lograr el apoyo de la opinión pública a la agricultura europea. Asimismo, dicen estar satisfechos con la mayoría de propuestas contempladas en el nuevo reglamento sobre desarrollo rural aunque desearían que recogiera algunas medidas específicas destinadas a los jóvenes.
Los jóvenes agricultores europeos proponen un conjunto de medidas horizontales que deberían haber sido incluidas en la propuesta de reglamento sobre desarrollo rural para 2007-2013. Los jóvenes agricultores deben tener un acceso prioritario a las ayudas de instalación y a una serie de medidas ligadas al desarrollo de la explotación tales como servicios de formación y apoyo a la inversión. Para facilitar el acceso de los jóvenes agricultores a la propiedad de la tierra y a las explotaciones, sería útil poner en marcha un régimen de jubilación anticipada ligado a la instalación de jóvenes agricultores. Es necesario reducir los procedimientos administrativos y ayudar a los jóvenes agricultores a reestructurar las explotaciones para hacerlas viables y competitivas.
Dado que la producción agrícola está ligada a las condiciones naturales y teniendo en cuenta el aumento continuo de los intercambios agrícolas en el seno de la UE, lo jóvenes agricultores creen necesario desarrollar instrumentos de gestión de riesgos a nivel europeo. Los jóvenes agricultores deben a menudo endeudarse durante el periodo de instalación y muchas veces su producción es más especializada que la de otros agricultores; por ello, son más sensibles a la inestabilidad de los mercados y a los riesgos y crisis. Por último, es necesario asegurarse de que las ayudas del primer pilar de la PAC se destinen de forma prioritaria a las nuevas generaciones de agricultores.