Bruselas, 8 de julio de 2009. La Comisión Europea acaba de publicar una Comunicación en la que aboga por aumentar la transparencia en el desarrollo y la aplicación de principios, normas, reglas y programas que configuran la evolución y el uso de Internet. Actualmente, un organismo privado con sede en Estados Unidos, la Corporación para la Asignación de Nombres y Números de Internet (ICANN), es responsable de coordinar los elementos clave de Internet. Las actividades de ICANN se amparan en un Acuerdo de proyecto conjunto con el Departamento de Comercio estadounidense que expira el 30 de septiembre de 2009.
En vísperas de la finalización de este acuerdo, la Comisión se ha posicionado a favor de que esta iniciativa del sector privado mantenga su liderazgo, pero que sus actividades se ajusten a unas directrices consensuadas internacionalmente. A su juicio, de aquí en adelante, la ICANN debería rendir cuentas no sólo a un gobierno, sino a la comunidad mundial de Internet.
Entre los objetivos clave se encuentra el de la rendición de cuentas, tanto de tipo interno (a los organismos de toma de decisiones y la organización general de ICANN), como externo (con respecto a todos los países). Esto significa también que quienes se vean afectados por las decisiones de los organismos de gobernanza deben tener la posibilidad de recurrir ante un tribunal independiente. La Comisión ha propuesto también que la red sea gestionada por entidades privadas con arreglo unos principios acordados por las autoridades públicas, pero sin interferencia de los gobiernos en las actividades ordinarias.