Bruselas, 14 de diciembre
de 2015.- La Unión Europea ha jugado un papel clave en el acuerdo histórico
sobre el clima conseguido en París, donde 195 países acaban de adoptar un nuevo
acuerdo climático de carácter vinculante. Este ambicioso acuerdo, el primero de
carácter multilateral de este siglo, pone en marcha un plan de acción global
para evitar el cambio climático y mantener la tasa de calentamiento global por
debajo de los 2ºC.
El pacto es resultado de
años de esfuerzos por parte de la comunidad internacional para conseguir un
acuerdo multilateral sobre cambio climático. Después de la poca participación
en el tratado de Kyoto y la falta de acuerdo en Copenhage en 2009, la UE
trabajó para conseguir una gran coalición de países desarrollados y en vías de
desarrollo para conseguir este ambicioso acuerdo en París.
El comisario de Acción por
el Clima y la Energía, Miguel Arias Cañete destacó que ”este acuerdo es un gran
triunfo para Europa, pero más importante, es un gran triunfo para la comunidad
global. Europa lideró los esfuerzos en París para conseguir este acuerdo
ambicioso y vinculante sobre el cambio climático. Formamos alianzas y otros se
unieron. Ahora, lo prometido debe cumplirse. Europa continuará liderando la
transición hacia una economía de baja emisión de carbono”.
El acuerdo de París
El acuerdo de París es un puente entre las políticas actuales y la neutralidad climática de cara
a finales de siglo. En París, los gobiernos acordaron ser ambiciosos,
comprometidos y solidarios.
Ambición: los gobiernos se
comprometieron a mantener el incremento del promedio de la temperatura en menos
de 2ºC e intentar conseguir que sea bajo 1.5ºC, ya que esto aplacaría los
riesgos del cambio climático. El acuerdo pide que las emisiones bajen lo antes posible, y reconocen que esto será más difícil de conseguir en los países
en vías de desarrollo. Antes y durante la cumbre, cada país presentó sus planes nacionales para reducir sus emisiones.
Compromiso: para conseguir
estos objetivos, los gobiernos acordaron reunirse cada cinco años para
establecer nuevas metas de acuerdo con los avances científicos. Acordaron del
mismo modo informarse unos a los otros y también al público de sus avances.
Solidaridad: La UE y otros
países desarrollados continuarán apoyando la acción climática para reducir sus
emisiones y reducir el impacto de estas en terceros países.
Además de estos compromisos, el acuerdo de París incluye un artículo que hace referencia a las
pérdidas provocadas por el impacto del cambio climático. Los países reconocen
además la necesidad de cooperar y apoyar un mayor entendimiento y apoyo a
otras áreas como los sistemas de evaluación de riesgo o preparación ante
emergencias.