- El
director general de Relaciones Exteriores y con la UE de la Xunta de
Galicia, Jesús Gamallo, participó en un debate sobre las redes de
transporte europeas desde una perspectiva regional
- Los
representantes locales y regionales coinciden en reclamar más
financiación, fortaleciendo el programa del Mecanismo Conectar Europa
- Galicia
pide modificar el Corredor Atlántico para que incluya a nuestra comunidad,
contribuyendo así a la conectividad de todas las regiones europeas
Bruselas, 16
de junio de 2017. Miembros del Comité de las Regiones (CdR)
participaron el pasado viernes en un debate bajo el título ”Ciudades y
regiones que desarrollan una red transeuropea de transportes basada en el
territorio”, con el objetivo de debatir sobre el papel que las regiones
pueden desempeñar en la integración de Europa. Al evento asistieron más de 60
representantes locales y regionales de toda la Unión Europea, así como
ministros, alcaldes y especialistas en políticas de transporte. El principal
orador fue Antonio Tajani, presidente del Parlamento Europeo, que subrayó que
la Red Transeuropea de Transporte (RTE-T) desempeña un importante papel en el
desarrollo y la prosperidad económica, pero requiere una mayor financiación
para lograr la consecución de sus objetivos.
El director general de Relaciones Exteriores y con la UE de
la Xunta de Galicia, Jesús Gamallo, participó en el intercambio de ideas, que
se celebró en Brindisi (Italia). Galicia considera necesario reordenar los
corredores prioritarios de la RTE-T, ya que en la actualidad ninguno de ellos
tiene en cuenta a nuestra comunidad. Esta modificación permitiría a Galicia
contar con fondos del Mecanismo Conectar Europa (MCE), contribuyendo de esta
manera al objetivo de cohesión territorial de la UE.
La Red
Transeuropea de Transporte (RTE-T)
Las autoridades locales y regionales reunidas reconocieron
que el transporte es uno de los principales factores para una economía próspera
de la UE, puesto que genera comercio, fomenta el crecimiento económico y
proporciona millones de empleos en las regiones y ciudades europeas. En este
sentido, la política de RTE-T territorial de la UE “un conjunto planificado de
redes de transporte diseñadas para facilitar la comunicación de personas y
mercancías”, no solo garantiza la accesibilidad y la conectividad para todas
las regiones de la Unión, sino que ayuda a su competitividad a largo plazo.
En el desarrollo de la RTE-T, el Mecanismo Conectar Europea
(MCE) adoptado en 2013 supone una pieza fundamental, en su calidad de marco
jurídico común e instrumento de financiación para el sector del transporte. La
adopción del MCE se concibió como un instrumento de cofinanciación
imprescindible para la puesta en marcha y finalización de las infraestructuras
y servicios RTE-T. Sin embargo, la mayoría de la financiación del MCE se
canaliza hacia proyectos enmarcados dentro de los corredores prioritarios de la
RTE-T, que no incluyen a nuestra comunidad. El Corredor Atlántico, por el que
deberían pasar las mercancías desde Galicia a Europa, excluye nuestra región, como
también ocurre con otras comunidades del Noroeste de España. A tal fin, los
miembros del CdR que acudieron la Brindisi aprobaron una declaración,
exhortando a renovar el compromiso financiero del MCE, aumentando su dotación y
favoreciendo iniciativas destinadas a ejecutar las redes globales y el sistema
de conexión a los corredores de la red básica de las RTE-T para construir los
enlaces que faltan.
Propuesta de
Galicia
En 2018 se realizará una revisión del Reglamento del
Mecanismo Conectar Europa, abriendo la posibilidad de proponer modificaciones a
la configuración de los corredores europeos. Galicia defiende que se exponga
una variación del Corredor Atlántico, proponiendo en nuestro caso una “antena”
que llegue hasta el territorio gallego, siguiendo las líneas incorporadas en la
Red Básica de transporte de mercancías por Ferrocarril. Para eso, nuestra
comunidad está tratando de buscar sinergias con regiones periféricas similares,
como es el caso de la Bretaña Francesa, a través de la Comisión Arco Atlántico
de la Conferencia de Regiones Periféricas y Marítimas (CRPM). Aunque desde
Galicia se defienda la modificación del Corredor Atlántico, el peso principal
de esta iniciativa debe recaer sobre el Ministerio de Fomento, ya que se trata
de una decisión de Estado que afecta a infraestructuras de competencia estatal.
Es necesario recordar que la accesibilidad y conectividad
de todas las regiones de la Unión y una cobertura equilibrada del territorio
europeo son objetivos de la RTE-T, tal y como figura en el Reglamento de la
red, algo que no se está consiguiendo hasta ahora. Por eso, se pide una
especial reconsideración del Corredor Atlántico que, en su actual
configuración, dificulta el acceso a las posibilidades que ofrecen los
Reglamentos sobre la RTE-T y el MCE para toda la zona del noroeste de la
Península Ibérica y parte de la fachada atlántica francesa, constituyendo un
obstáculo para el desarrollo de ese área. La aceptación de la propuesta
mejoraría las conexiones logísticas intermodales, al conectar con la red
transeuropea los puertos gallegos, y daría servicio a las casi 5 millones de
personas (10.3% de España) que viven en estas áreas del norte peninsular. Por
eso, Galicia se suma al compromiso de trabajar por el éxito de una política de
las RTE-T fundamentada en el territorio, que conecte a los países del sur con
los del norte y a los del este con los del oeste en todo el continente europeo,
colmando las lagunas entre las redes de transporte nacionales y eliminando los
obstáculos que dificultan el desarrollo económico de las regiones y ciudades.