Bruselas, 21 de septiembre de 2009. La Comisión Europea ha adoptado nuevas directrices sobre la aplicación de las normas de ayuda estatal del Tratado CE a la financiación pública de redes de banda ancha. El objetivo es ofrecer un marco claro y ayudar a los Gobiernos nacionales a agilizar y ampliar la implantación de este tipo de tecnología. Para ello, estas nuevas directrices incluyen disposiciones específicas referentes al despliegue de redes de acceso de próxima generación que permiten el apoyo público para fomentar la inversión en este sector sin crear falseamientos indebidos de la competencia.
En especial, la CE pretende explicar cómo pueden canalizarse los fondos públicos para el despliegue de redes de banda ancha básicas, así como de redes de acceso de nueva generación (New Generation Access- NGA) en las zonas donde no invierten los operadores privados. Las Directrices resumen la distinción entre zonas competitivas (las zonas “negras”), en las que no se necesita ninguna ayuda estatal, y zonas no rentables o no cubiertas (las zonas “blancas” y “grises”) en las que la ayuda estatal puede estar justificada si se cumplen ciertas condiciones.
Esta distinción se adapta luego a la situación de las redes NGA (cuyo despliegue aún se halla en su fase inicial) exigiendo a los Estados miembros que tengan en cuenta no sólo las infraestructuras existentes, sino también los planes de inversión concretos de los operadores de telecomunicaciones.