12/06/2020
El Consejo adopta unas Conclusiones sobre bienestar en el trabajo, readaptación profesional y formación complementaria, y retos demográficos
El Consejo adoptó mediante procedimiento escrito tres documentos de Conclusiones relativos al ámbito del empleo y los asuntos sociales.
Bruselas, 12 de junio de 2020. Las Conclusiones sobre la mejora del bienestar en el trabajo reconocen que el bienestar en el trabajo puede generar una mayor productividad y participación en el mercado laboral y reducir el gasto en sanidad pública. Para las empresas garantiza la permanencia del personal y la reducción del absentismo. En las Conclusiones se pide que la dimensión del bienestar se incluya en las respectivas políticas a nivel europeo y nacional. Por otra parte, el Consejo insta a los Estados miembros a que, teniendo en cuenta las competencias de los interlocutores sociales, hagan cumplir el marco jurídico de la UE y apliquen la Directiva relativa a la conciliación de la vida familiar y la vida profesional.
El Consejo también adoptó unas Conclusiones sobre la readaptación profesional y la formación complementaria como base para aumentar la sostenibilidad y la empleabilidad, en el contexto del apoyo a la recuperación económica y la cohesión social. El brote de COVID-19 ha puesto de manifiesto la función esencial de las capacidades y competencias digitales para garantizar la continuidad de la actividad, así como para impartir la educación y la formación a distancia. Desde esta perspectiva, el Consejo ruega a los Estados miembros que garanticen que los planes de recuperación incluyan un enfoque estratégico sobre readaptación profesional y formación complementaria, así como medidas para adaptar la educación y la formación sobre la base de la experiencia adquirida en la crisis. Las Conclusiones destacan la importancia de promover un mejor uso de los instrumentos financieros de la UE, en especial el Fondo Social Europeo, Erasmus+ e InvesEU.
Las Conclusiones sobre el camino a seguir ante los retos demográficos tienen en cuenta las actuales tendencias demográficas negativas de la UE y también los retos demográficos que puedan surgir en el contexto de la pandemia de COVID-19. El Consejo insta a los Estados miembros a que fomenten la participación de los interlocutores sociales, la sociedad civil y otros socios pertinentes en el desarrollo y la actualización de las políticas demográficas. Asimismo, el Consejo insta a la Comisión a que vele por que las inversiones a través de fondos de la UE contemplen los retos demográficos a nivel nacional y regional, teniendo en cuenta la movilidad dentro de la UE.